jueves, 27 de junio de 2013

4º Crónica desde Askoli. 24-06-2013

Ya estamos en Askoli. Un pequeño pueblo perdido en medio de las montañas. Aquí empezará el trekking de aproximación a la que será nuestra casa durante un mes, nuestro CB. Hoy hemos conocido a nuestro cocinero, Isaac Gaali ( o algo así) y la verdad parece un tipo majo. De todas maneras, los cocineros de esta zona, al igual que los de Nepal no saben que a esas alturas no se huele. Incluso los que ya han estado aquí en más ocasiones se sorprenden cada vez. El caudal es espectacular y los rápidos asustarían al Rafter más pintado. Un río gris de la cantidad de residuos que arrastra. El paisaje está esculpido a fuerza de agua y rocas arrastradas y no son precisamente pequeñas!!!
La pista que sigue a esta carretera se hace cada vez más estrecha y abrupta y solo estos conductores, acostumbrados a este camino de cabras son capaces de llevarnos por ella sin acabar en el fondo del precipicio. El valle está salpicado por pequeños pueblos rodeados de verde, en su mayor parte cereales y en los que, de vez en cuando aparece una mancha de color rojo, azul, amarillo... detrás de la que se esconde una mujer trabajando el campo. El resto es todo árido, polvoriento y con paredes de roca verticales a ambos lados. Tras unas 5 horas soportando, baches, piedras en el camino y polvo hasta en el carnet de identidad, la piedra que casi me tira una mujer por creer que le estaba sacando una foto casi me pareció un recibimiento agradable. Mañana pesaje de petates e inicio del trekking. El día empieza a las 5 a.m.
Buenas noches.
Bicos e apertas.
Abel Alonso.

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